La
exposición llega a la sala AZCA de la Fundación Mapfre en Madrid
El
material recopilado en la exposición Imogen Cunnigham suma dos
centenares de imágenes de la fotógrafa que muestran toda su
trayectoria, donde se puede apreciar su incansable anhelo de
experimentación mediante gran variedad de temas y técnicas. La
muestra, de entrada gratuita, estará disponible hasta el 20 de enero
de 2013.
Organizada
por temática y no cronológicamente como de costumbre, la sala
cuenta con cinco espacios diferentes en los que se muestran los
trabajos de la artista.
La
vida y arquitectura urbana es una de ellas. Motivos arquitectónicos
con encuadres recortados y formas contrastadas de luces y sombras
son habituales en su trabajo. Además, aunque en un primer momento
realizó los paisajes con una visión típica en la época, se
aprecia cómo le empiezan a interesar las formas geométricas que se
encuentran en elementos industriales, como en tanques o fábricas.
Los
rostros y gestos también le suscitaban gran atracción, mediante las
técnicas del reflejo, las sombras y el espejo; una visión que ella
misma manifestó como una forma de representar la identidad
unificada. Siendo ya una retratista de nombre fotografió a artistas
plásticos, escritores y músicos de su entorno cercano, entre los
que se encuentran Dennis Hall,Lissette Model, Stieglitz o Frida
Kahlo.
En
los años 30, con la crisis económica que se estaba dando en Estados
Unidos, muchos de los fotógrafos contemporáneos se centraron en la
fotografía urbana de denuncia social, aunque ella, a pesar de hacer
alguna fotografía de ese estilo, no se interesó especialmente por
él.
El
cuerpo humano y la danza siempre estuvieron presente en su
producción, en lo que se convirtió en una verdadera maestra del
género. Teniendo en cuenta que sus fotografías son de principios
del siglo XX, el hecho de fotografiar desnudos no encaja con la época
a la que pertenecía, y muchos la tacharon de provocadora. Fue,
además, una de las primeras en fotografiar hombres desnudos.
Imogen,
la primogénita de dos granjeros de Portland, se convertiría en una
de las primeras fotógrafas en trabajar profundamente el cuerpo
humano. Muchas de las imágenes expuestas reflejan la modernidad de
su obra mediante la iluminación y composición de detalles
escultóricos del cuerpo y formas sensuales. Fotografió a mujeres
embarazadas, resaltando el detalle de sus curvas. En los años 90
Annie Leibovitz mortalizó a Demi Moore embarazada y la fotografía
se convirtió en un escándalo mediático; pero Imogen Cunnigham ya
había trabajado antes con esa imagen cuarenta años antes.
Otra
de sus pasiones fue la danza, e hizo numerosas instantáneas de la
bailarina Martha Graham. Para resaltar la danza emplea en algunas
ocasiones la técnica de la doble exposición, con el objetivo de
crear una secuencia, mostrar el movimiento que suscita el baile.
Como
todo buen fotógrafo, no se olvidó de la naturaleza. En una primera
etapa se puede observar la influencia del pictorialismo, un
movimiento que consideraba la fotografía como una bella arte que
imita la pintura. Emula al carboncillo en numerosas ocasiones y en
muchas de sus fotografías se nota la abertura de diafragma para dar
esta sensación.
No va a ser hasta los años 20 cuando empieza a
potenciar el lenguaje fotográfico y su mecanicidad. Participará
además en esta fecha en el Film Photo, donde presenta un trabajo con
imágenes de diafragma cerrado donde se puede apreciar su intención
de crear nitidez y volumen perfecto, hasta llegar a representar la
tridimensionalidad en una flor.
Para
ella va a tener especial valor su jardín, donde realizaba la mayoría
de instantáneas. Lo llega a considerar la prolongación de su deseo,
y en muchas fotografías se puede apreciar que lo cuidaba con
especial detalle.
En
los años 30 formará el grupo F/64, junto a Ansel Adams y Edward
Weston, entre otros, partidarios de la fotografía con diafragma
cerrado para dar más profundidad de campo y mayor realismo.
Aunque
el resto de los integrantes siguió la misma línea, Imogen se separó
más del grupo por su insaciable afán de innovar. Podemos decir de
ella que no se trataba de una artista estática, sino que en toda su
carrera se aprecian muchas influencias.